
Lo que en un momento pareció solo un mal arranque de torneo, se convirtió en alerta roja para el equipo de San Carlos que ocupa la última posición del torneo de Invierno 2011.
En pretemporada se vislumbró alguna incertidumbre ante la partida de varios jugadores que fueron importantes durante los cursos anteriores. Los casos concretos de Manfred Russell, Donny Grant y Erick Scott. Los tres se marcharon rumbo a Saprissa. Ellos aportaron liderazgo y poder ofensivo en la obtención del subcampeonato.
No obstante, el problema de la partida de estos jugadores se iba a incrementar en caso de que las nuevas incorporaciones no se adaptaran rápido al engranaje del sistema de juego. Llegaron Diego País, Bill González, Sergei James y Gonzalo Amarilla. Ninguno goza de plena confianza al menos para el aficionado. Errores puntuales por parte de estos, así como el bajo rendimiento los pone en evidencia y con la presión de mejorar a corto plazo. Al cierre del periodo de inscripciones el día de ayer, San Carlos logró sumar una ficha más, Mario Centeno en calidad de préstamo proveniente del Herediano.
Hubo otras piedras en el camino. Las lesiones. Gustavo Pérez tardó en su recuperación y hasta el día de ayer, Maikol Mora logró integrarse con normalidad a los entrenamientos. Mora se lesionó en la Fecha 1 del presente torneo. Al menos su recuperación es una buena noticia, sobre todo ante la salida de Alejandro Valverde por la participación con la selección preolímpica. Junto a Valverde, también San Carlos pierde al portero Danny Carvajal. La portería queda en manos casi exclusivas de Aarón Cruz.
El aporte en general de los juveniles dentro del equipo ha sido discreto. Tal es el caso de Gustavo Murillo quien aún está en busca de ganarse un puesto. Jesús Vargas tuvo participación algunos minutos el sábado anterior en Heredia mientras que Steven Sánchez y Cristian Chávez aún no debutan.
Otro aspecto a evaluar debido a las carencias que presenta, es la parte física. Es posible que la carga de juegos de temporadas anteriores haya tenido alguna consecuencia negativa. Tal vez el resultado de la pretemporada no fue del todo exitoso o algunos jugadores presentan deficiencias debido a otras circunstancias. El rendimiento físico no solamente influye en la movilidad de un jugador, sino también en la precisión en los pases, remates y sprints.
¿Qué tanta culpabilidad tiene la Dirección Técnica? Es difícil medirlo. Si Daniel Casas y Alexander Víquez conformaron una estructura que resultó exitosa en los torneos recientes, reacomodar las piezas no es tarea sencilla. Las variantes tácticas no son tan fáciles de implementar con una planilla tan reducida.
José Mourinho en el libro “¿Por qué tantas victorias?” comenta lo siguiente: “Lo más importante en un equipo es tener un determinado modelo de juego, un conjunto de principios de juego, conocerlos bien, interpretarlos bien, independientemente de que se use éste o aquél jugador. Nosotros analizamos al rival, intentamos prever cómo se puede comportar contra nosotros e intentamos posicionarnos en algunas zonas más importantes del campo en función de sus puntos fuertes y débiles. Peros esos son detalles posicionales. No interfieren con nuestros principios, ni siquiera con nuestro sistema. Creemos que lo más importante somos nosotros, la forma cómo jugamos y automatizamos nuestro modelo. Por veces, partimos para algunos partidos completamente alejados e ignorando lo que va a ser el comportamiento del adversario. Apostando y potenciando aquello que es nuestro…Los sistemas que usa mi equipo a lo largo del año son definidos y operacionalizados luego desde el inicio. No creo en los sistemas creados en despachos, reuniones, en el diálogo con los jugadores. Creo en el entrenamiento y en la repetición sistemática… Mi preocupación cuando llego a un club es encontrar, más que un sistema táctico, una filosofía y un modelo de juego…fútbol fundamentalmente ofensivo donde el pase y la calidad son esenciales.” Un poco extensa la cita, pero una forma de interpretar que dentro de ese sistema de Daniel Casas con nuevas incorporaciones, haga falta en este momento volver a encontrar esa filosofía y modelo de juego.
Por último la Junta Directiva tiene cuota de responsabilidad. Si las incorporaciones no fueron las correctas, si no lograron encontrar mejores piezas para el equipo, lamentablemente son experiencias de las cuales se tiene que sacar provecho. Las cosas no salieron bien con el equipo en segunda división, y económicamente esto pudo afectar considerablemente. De momento, el presidente Rónald Solís ha decidido tomar las cosas con calma y no aceptó la renuncia de Daniel Casas. Algunos jugadores también están de acuerdo en la permanencia del estratega. Al menos hasta final de temporada esto parece la mejor opción. El cambio de técnico es visto como una solución inmediata para dar un golpe psicológico pero únicamente esconde una problemática más profunda. La planeación de la temporada no es necesario desecharla del todo. Buscar repuntar en el rendimiento en la segunda parte de la campaña y analizar al final los aspectos administrativos parece en este momento acertado.
Los lectores de Nortenlinea opinan lo siguiente:
Juan José Rojas: “no se puede decir que la culpa es de alguien en especifico… es de todos desde los jugadores hasta de la junta directiva….. cierto el que dice como se juega es el técnico pero los que juegan y a los que les hacen los goles son a los jugadores… tonces a mi criterio la culpa es de todos”
César Ramírez: “De los jugadores, y los defensas que aunque tienen fuerza, cero técnica y ese portero nuevo, no me la hace buena para nada, claro Donny Grant, nos pegaba unas salvadas, de hay las goleadas, los delanteros están bien, y la media como siempreregular, atrás es donde estamos pésimamente mal, yo no le pierdo la fe a mi equipo todo está en la actitud, y el saber mantener la calma en los malos momentos, se asustan, y se descontrolan por ratos, y eso se ve muy mal en la cancha.”
¡Gracias a todos por el aporte!


