La Pulpería
Por: AndresQuesada I 25 Feb 2009
Artículo escrito por: Andrés Quesada
Fotos por: Melissa Soro
En esta era de segmentación de mercados, donde cada vez es más rara la interacción entre las distintas generaciones o entre los estratos sociales mismos, da gusto entrar en una pulpería “de las de a de veras“, (donde eso de la segmentación todavía no se ha inventado) y deleitarse con las situaciones, los colores, olores y sensaciones que se perciben ya desde la puerta.
En una pulpería pueden ocurrir muchas cosas en cuestión de minutos: un niño llega comprar atún y culantro para el almuerzo (y confites con parte del vuelto). Al salir, entra un hombre de unos 35 años, un poco apurado a comprar cigarros y una rasuradora mientras el loco del barrio llega rascándose la cabeza y se sienta en una banquita a esperar que ocurra algo digno de su intervención. En eso una señora entra buscando cloro, tomates y una hoja de repuesto para la segueta de su marido, quien 20 minutos antes había llegado a comprar una unión de tubo de ¾ para arreglar el tubo de la ducha de la casa, que misteriosamente, nadie sabe quién quebró.
Siempre he admirado esa naturaleza holística, universal y elocuente de las pulperías de pueblo y barrios. Estos negocios hacen las veces de ferretería, farmacia, verdulería, librería, pasamanería, juguetería, tienda de ropa y confitería. Tal vez por eso son el centro de reunión, acopio de chismes, y difusión de chistes e historias de dudosa credibilidad de los pueblos y barrios. Me gusta visitar pulperías, muy a pesar del ingrato incidente que sufrí a los 5 años cuando agarré a don Ovidio, el pulpero del barrio, en un mal momento y sin ninguna contemplación me echó de la pulpería diciéndome que estaba harto de que llegara cada 15 minutos a comprar 2 confites de 50 centavos. Salí llorando con mi puño de moneditas de 10 céntimos en la mano. Una adición más al montón de cosas curiosas que pasan en estos lugares.
Origen
El término pulpería es usado en cerca de la mitad de países de Centroamérica y Sudamérica; y su significado, por lo menos en Costa Rica, no ha variado en más de 2 siglos. En cuanto al origen del nombre, hay tantas teorías como el número de países que se autoproclaman como los creadores del gallo pinto. El DRAE (Diccionario de La Real Academia de la Lengua) define escuetamente pulpería como “Tienda donde se venden diferentes géneros para el abasto.”, indicando que se trata de una palabra de uso exclusivo de América Latina. Esto, aunque correcto, parece no ofrecer pistas sobre el poderoso significado cultural que estas tiendas poseen en países como Costa Rica.
Afortunadamente para los costumbristas melancólicos y habitantes de barrios o pequeños pueblitos en general, lejos de mostrar signos de desaparecer, las pulperías se encuentran en un visible y atinado proceso de evolución: Ahora a “la pulpe” le llaman con el paradójico nombre de “Mini-súper” o el institucional “abastecedor” y en lugar de tener un mostrador donde el dependiente va y coge lo que el cliente le pide, hay góndolas para exhibir el producto y que facilitan el autoservicio.
Pero las pulperías seguirán siendo lo que son, mientras nos llamemos ticos, incluso cuando se inventen simbiosis como las pulperías-verdulerías, las pulperías-sodas, pulperías-salas de pool, o cualquier otra mezcla que satisfaga las necesidades del público circundante.
Sin embargo ya son muy pocas las pulperías que usan el viejo sistema de mostrador. Entre éstas, la de don Humberto Mena, con su “Abastecedor Cinco Esquinas” en Cuestillas de Florencia.
A la orilla de la calle que lleva a Santa Clara, dentro de una vieja casita de madera de fachada inexpresiva, el tiempo parece haberse detenido un buen día, allá en una ardorosa tarde de julio de 1983 dentro de la pulpería de don Humberto Mena, la cual tiene todas las cualidades de rigor para ser una auténtica pulpería de pueblo.
Atendida por un pulpero de vocación, con piso de ocre rojo, zócalo de cemento, paredes de madera pintada (color verde oliva), mostrador de formica blanca, caja registradora de madera, una banca de madera completamente despintada y de textura suave (lijada lentamente con los años), los infaltables y clásicos dispensadores de confites y el 30% de la mercadería guindando del cielo raso, son pocas las pulperías que se dan el lujo de exhibir una gama tan amplia de elementos tan representativos de lo que es una pulpería tradicional.
Don Humberto ha tenido su negocio por más de 37 años y la evidencia de la edad de este lugar se percibe por el tono percudido de las paredes y el techo, los cables de la instalación eléctrica expuestos (y pintados), y la paciencia inquebrantable del mismo pulpero que atiende.
“Hay muchos que se cambiaron al sistema de mini super, ya somos pocos los que quedamos con este sistema de pulpería de mostrador”- Nos comenta don Humberto, mientras nos atiende de pie debajo de 2 racimos de coladores plásticos y bolsas de talco que cuelgan de una cuerda de pescar instalada con un clavo en el cielo raso. “Pero yo no me cambio a ese sistema de góndolas”, nos advierte, “A cada rato oye uno que se roban un montón de mercadería de esos lugares; gente que entra a agarrar cosas y se va sin pagarlas. Eso más bien deja pérdida y hasta he escuchado a más de uno que quiere cambiarse a este sistema otra vez, porque [el modelo de mini-super] no les está dejando ganancia”. El conservadurismo de don Humberto se traduce en el privilegio nuestro de poder entrar en su modesta y bien surtida pulpería que vende desde serruchos hasta calzoncillos de licra y tomarnos una refrescante Maxi Malta sentados en la banca de madera pulida, como hubiéramos hecho en una calurosa tarde de julio del 83.
























en San Vicente todavía queda una pulpe también; excelentes fotos, felicidades
Cuando se habla de Pulperias lo primero que me llega a la cabeza es cuando iba a la pulpe por un JA-JA solo para tener un premio, el JA-JA no me gustaba
excelente artículo Andrés.
Las pulpes son lo mejor. Comprar bolinchas o productos tosty para coleccionar calcas. Ir a comprar postales para el álbum del Mundial o simplemente hacer los mandados de la casa.
Genial el olor a recuerdos de este post.
Los JA JA! aaaaaaaaaawww y de los chicles de colón!
Ojalá que se siga con esto de la “Pulpes”
Lindo POst Andrés!
Hola Andrés, Meli,
Andaba buscando información de pulperías para una actividad que tenemos en el brete. Por una afortunada casualidad me encontré este post, y las fotos de la Meli. Me preguntaba si ustedes me dan permiso de usar el texto y las fotos para ponerlas en la entrada de nuestro stand.
Me avisan, muchas gracias!!!
A PROPÓSITO DE PULPERÍAS. SE ENCUENTRA A LA VENTA EN LA JARDINERÍA JUNCOS, 25 AL SUR DE ELECTROBEYCO EN CIUDAD QUESADA, EL LIBRO RECIENTEMENTE PUBLICADO TITULADO “PULPERÍAS Y CHIQUILLOS DE MI VILLA”. EL AUTOR SANCARLEÑO GERARDO ESQUIVEL PORRAS NARRA SUS HISTORIAS DE INFANCIA, MUCHAS DE ELLAS ALREDEDOR DEL AMBIENTE DE LAS PULPERÍAS DE LAS DÉCADAS DE LOS 40 Y 50. ESTOS NEGOCIOS NO SOLAMENTE SUPLÍAN LAS NECESIDADES DIARIAS DE ABARROTES, ARTÍCULOS PARA EL HOGAR Y OTROS, SINO QUE SE CONVIRTIERON EN VERDADEROS PUNTOS DE ENCUENTRO EN UNA DINÁMICA SOCIAL CARENTE DE OTROS ESPACIOS DE INTERCAMBIO, ENTRETENIMIENTO Y COMUNICACIÓN CIUDADANA. LOS INSTO A LEER ESTE INTERESANTE LIBRO QUE ADEMÁS ESTÁ ESPECIALMENTE ILUSTRADO CON FOTOGRAFÍAS ANTIGUAS DE CIUDAD QUESADA.
MUY LINDO ARTICULO YO VIVO EN NEW YORK Y ESTRAMAMOS TODO ESO DE LAS PULPERIASY RECUERDO LAS PICARITAS Y LOS CHIRIVISCOS QUE VENDIAN EN LA PULPE Y LAS POSTALES DEL CHAVO DEL 8 JAJAJAJAJAJAJA PONGA MAS FOTOS ANTIGUAS SUERTE Y LO FELICITO X ESTE ARTICULO GRASIAS A POR PONERNOS A RECORDAR SUERTE EN TU CARRERA
No hay mucho que decir… solo que.. demasiado bueno.. me encanta todo lo de antes y hasta colecciono algunas cosas como bolinchas jajaja…
Hola Andrés…!
Trabajo para Radio Fides y los viernes tenemos un programa en el cual tocamos temas cotidianos y vacilones y buscando en la web, entre otras cosas me encontré con tu artículo que me sirvió de mucho, muy interesante la investigación…
“Mesa Cuadrada” 12:30 p.m. por 93.1 fm
Muchas gracias…!!!
La presente es para solicitarles su colaboración!
Necesito una pulpería antigua para realizar un comercial televisivo,
en el área de San Jose – Heredia; si alguien me puede colaborar le agradecería. Tel: 8707-4428