El concierto de Metallica en los ojos de una sancarleña
Por: Elizabeth Cubillo I 11 Mar 2010
No soy experta en el tema, pero el de Metallica fue un muy buen concierto. Un poco descontrolado en sus filas, pues entre el mar de gente, era un poco difícil ubicar las filas, en nuestro caso buscando el lugar donde se ubicaba la fila VIP. Un grupo de personas salimos desde San Carlos para disfrutarlo al máximo.Antes de llegar al estadio, recibimos recomendaciones de parte del taxista que nos llevaba al estadio: “cuiden las entradas que andan asaltando.” Por ello andábamos cuidando bastante bien las entradas, para prevenir quedarnos fuera del concierto.
Eran cerca de las 11:30am y ya luego de haber salido a las 9:30am de San Carlos ya sentíamos hambre. La gente compraba carne y cervezas de vendedores ambulantes y algunos vecinos del lugar. Estando en la fila, se miraba varias personas tomando cerveza, incluso pudimos ver una muchacha con su mini bar de bolso: pachitas de cacique, limones, soda y hasta jugo de naranja para endulzar un poco la bebida. Ir al baño no era nada barato, según la casa que alquilara el servicio, valía ¡entre 300 y 1000 colones!
Alrededor de las 3:30 pm, empezaron a abrir las puertas del estadio, todos listos y emocionados por ir a tomar un buen campo frente al escenario. Hubo algunos inconvenientes a la hora de entrar, pero eso no fue impedimento para lograr disfrutar del evento. Estando dentro del estadio en la zona VIP te revisaban, te quitaban comida y monedas. Luego de eso, caminar a buscar el mejor lugar para disfrutar del concierto.
Mientras se esperaba que fueran las 6:00pm, la gente podía comer de los productos que vendían adentro, pero a precios relativamente altos: pizza de 4 piezas pequeñas a 3000 colones, botellas de agua o gaseosa a 2000 colones. A esa hora, había varias personas sentadas, descansando para tener fuerzas para brincar; en algunos casos volar patadas y golpes. Los laterales y la parte central de estadio estaban repletos de personas con camisas de negro o bien blancas con el nombre de Metallica.
A las 6:00 pm, salió al escenario el grupo nacional Pneuma, que con sus canciones hizo a la gente entrar en calor. Luego, antes de las 7 pm, salió al escenario el grupo Mastodon que toco hasta las 7:40 aproximadamente. Seguido de que ambas agrupaciones se presentaran, salieron rápidamente a quitar el equipo que usaban estos, para iniciar a montar el material pesado. Faltando 5 minutos para las 8:00pm, empezaron hacer unas cuantas pruebas de sonido con las guitarras, que hizo entrar en más calor a todo el estadio con gritos y la gente se mostraba emocionada por el concierto que tanto habían esperado.
Cerca de las 8:15pm, se apagaron todas las luces del estadio, y sonó una canción ajena al grupo y la gente gritaba con fervor el nombre de Metallica una y otra vez.
Valió la pena la espera de quienes estábamos ahí, cuando salieron los 4 integrantes de Metallica. La gente gritaba, brincaba y coreaban las canciones, era realmente impresionante ver a tanta gente reunida para ver a Metallica. La pantalla gigante que les acompañaba, permitía que los que estábamos al frente nos llenáramos con imágenes bastante buenas, asimismo para que la gente que estaba lejos pudiera apreciar mejor el espectáculo.
En un momento del concierto, las luces del escenario nuevamente se apagaron, y comenzó a sonar una melodía suave como tenebrosa, acompañada de un juego de llamas, que empezó desde un lateral para ir en secuencia por todo el escenario. A esto se le sumaron unos juegos artificiales, para acompañar nada más y nada menos, que “One”.
El sonido fue indescriptible. Se llegaba a sentir como vibraba la ropa con cada melodía que tocaban, micrófonos en todo el escenario. Este tenía como una planta superior en la parte trasera de todo el escenario que bajaban con rampas a los lados para regresar de nuevo al principal.
Luego de una hora se seguía, brincando, sudando, coreando las canciones que tocaron Lars Ulrich, Kirk Hammett, James Hetfield y Robert Trujillo.
Al terminar, pudimos ver algunas cosas lamentables como ver gente descompuesta por la falta de aire o bien el cansancio de quienes seguramente estuvieron días antes haciendo fila para tomar un buen campo. Además, era bien difícil de salir de esa zona de VIP.
En resumen, uno de los mejores conciertos que ha habido en nuestro país y al que he ido. El saber que estuve ahí, para verlo, vivirlo y contarlo, fue sumamente impresionante. No hay palabras para describir las sensaciones de cuando salieron, de cómo tocaron y de lo que realmente uno como espectador vivió.












No soy seguidor de Metallica pero me encantan este tipo de experiencias!!
Se ve que Liz la pasó bastante bien. Estas experiencias son históricas, de ello se hablará por años y este tipo de post quedarán como documentos históricos. Recuerdo que para el concierto de los Derechos Humanos, en los ochentas (yo era un güila) se armó un burumbúm y encontrar documentos de eso es un poco dificil. Probablemente lo de Iron Maiden y ahora Metallica se metan en la lista de conciertos más emotivos que se hayan realizado en Tiquicia.